La osteoporosis


Se la conoce como la enfermedad silenciosa. A esta enfermedad, que afecta en mayor medida a las mujeres, se la ha apodado de silenciosa porque invade poco a poco el esqueleto sin dar ninguna señal de aviso. Hasta que de pronto, y siempre en una edad ya madura, éste hace «crac» de forma inesperada y se rompe por sitios tan graves como la cadera o la columna vertebral. «Es osteoporosis», dice el médico.

La osteoporosis se trata de una enfermedad en la que el hueso se vuelve más poroso y por tanto más frágil. En esta web te contamos por qué aparece y cuales son los tipos fundamentales. conocerla bien es empezar a prevenirla.

Es cierto que todos los órganos, tejidos y partes de nuestro cuerpo merecen que les dediquemos la atención necesaria e intentemos preservar su buena salud. Pero, en el caso de los huesos, el cuidado debe ser especial, ya que el esqueleto es lo que nos sostiene en pie cada día y permite que nos movamos. Además, hay que tener en cuenta que los huesos estań formados por una materia que a partir de la tercera década de la vida empieza a perderse (pierde densidad y va haciéndose esponjosa). Como consecuencia de esto, los huesos se vuelven más frágiles y quebradizos, resistiendo peor la carga y los golpes, corriendo el riesgo de romperse con mayor facilidad. Este problema es lo que se conoce con el nombre de osteoporosis, una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo (la gran mayoría mujeres) y cuya incidencia va en aumento progresivo como consecuencia del envejecimiento de la población y del aumento de esperanza de vida. Por ello, el mejor remedio es la prevención, es decir, preparar nuestros huesos para esos años.

Los huesos más fuertes, a los 35


Los expertos en esta enfermedad coinciden en un punto, intentar acumular la mayor cantidad posible de masa ósea es algo que se debe hacer desde la infancia y la adolescencia, puesto que se calcula que el pico máximo de masa ósea (el momento en el que más densidad tiene los huesos y por tanto más fuertes y resistentes son) se alcanza alrededor de los 30-35 años.

Es decir, cuanta más masa ósea hayas acumulado hasta entonces, mayor será tu protección frente a la osteoporosis.

Cómo acumular más masa ósea


La alimentación, el ejercicio físico y los hábitos de vida saludables son los tres pilares sobre los que se asientan la salud de los huesos. Si una persona cuida su dieta desde la infancia no olvidando los alimentos ricos en calcio y vitaminas, sobre todo vitamina K2 y D2, se mantiene activa realizando ejercicios adecuados a su edad y evita hábitos tóxicos como el tabaco y el alcohol, su masa ósea estará preparada para afrontar la madurez con garantías.

El esqueleto, en constante formación


La masa ósea que comienza a perderse hacia los 30-35 años, se compensa con un proceso de formación de «nuevo» hueso. Es decir, el hueso es un órgano vivo cuya masa se destruye y se crea continuamente, en dos procesos que reciben el nombre de resorción y formación, respectivamente. Las células encargadas de tales procesos son los osteoclastos (en la resorción) y los osteoblastos (en la formación). Explicado en otras palabras, el hueso es reabsorbido por unas células llamadas osteoclastos, y la cavidad que se forma se rellena con una nueva masa ósea gracias a la acción de unas células denominadas osteoblastos.

Este proceso es algo más complejo y en él intervienen otras sustancias como la calcitonina y otras hormonas. En cualquier caso, cuando las cavidades que han sido reabsorbidas no se rellenan de forma adecuada con materia ósea renovada es cuando tiene lugar la osteoporosis. Si esto ocurre, el hueso pierde parte de su materia orgánica y sustancias minerales, en cuyo caso se vuelve más poroso y frágil, corriendo un riesgo bastante mayor de fracturarse. Los huesos trabeculares son los que tienen mayor probabilidad de romperse.